Han pasado ya dos años desde la última vez que nos reunimos como club, como familia, y sinceramente, ya tocaba.
Después de todo lo que vivimos con aquella DANA, llegamos a un punto en el que necesitábamos volver a vernos, sentirnos cerca y recordar por qué seguimos aquí, compartiendo balón, pasión y amistad.
Porque lo que nos une no son solo los entrenamientos o los partidos, sino algo más profundo: una misma ilusión, una misma manera de entender el baloncesto y la vida.

Mucho de nosotros nos vemos cada semana, pero apenas conocemos a las familias de otros equipos.
Hoy queríamos romper esa distancia, darnos la oportunidad de saludarnos, ponernos cara y voz a todos los que formamos esta gran familia del Logos Basket Sedaví.
Porque el Logos no es solo un club.
El Logos es una familia.
Una familia que educa, que anima, que enseña valores, respeto, esfuerzo y compañerismo.
Una familia que se apoya cuando las cosas se complican y celebra cuando algo sale bien.

Y dentro de esa idea de familia, también queremos seguir ofreciendo oportunidades para que nuestros chicos y chicas sigan disfrutando y aprendiendo.
Por eso, quiero recordaros que el club ha organizado el campus de Pascua, que se celebrará del 7 al 10 de abril, de nueve de la mañana a dos de la tarde.
Las inscripciones ya están abiertas y será una ocasión muy buena para que los peques sigan mejorando, hagan amigos y vivan el baloncesto de una forma divertida y diferente.

Y no solo eso.
Los días 23 y 24 de mayo vamos a organizar un torneo muy especial, donde participarán equipos desde la categoría benjamín mixto, alevín masculino y femenino, hasta cadete masculino y femenino.
Será un fin de semana para llenar el pabellón de juego, de ambiente y de ese orgullo que sentimos cuando vemos a nuestros jugadores y jugadoras darlo todo en la pista.

Pero, además de hablar de campus y torneos, hoy queríamos tomar un momento para dar las gracias a dos personas muy especiales: Pablo y Cristina.
Durante muchos años han sido dos de los pilares fundamentales del club, gente que dedicó su tiempo, su energía y su corazón para que el Logos Basket Sedaví siguiera adelante, incluso cuando todo parecía más difícil.
Después de la DANA, cuando muchas cosas se vinieron abajo, ellos estuvieron ahí: trabajando, organizando, buscando soluciones y aguantando el club para que nuestros chicos y chicas pudieran seguir jugando, soñando y aprendiendo.

Hoy, por motivos profesionales, ya no están con nosotros en el día a día del club, pero su huella sigue aquí.
Sigue en cada niño y niña que botó su primer balón gracias a ellos.
En cada padre y madre que descubrió lo que este club representa.
En cada entrenamiento, en cada risa, en cada partido jugado.
Pablo, Cristina, dondequiera que estéis, esta familia os recuerda con cariño, con respeto y con mucha gratitud.
Gracias por todo lo que habéis dejado en el Logos Basket Sedaví.

Y hoy estamos aquí precisamente para eso: para celebrar la vida del club.
Los entrenamientos, las victorias, las derrotas que enseñan tanto, los nervios de la grada, las meriendas, los abrazos, las risas.
Porque al final, el baloncesto no son solo canastas.
Es compartir momentos que se quedan para siempre.

Y eso es lo que queremos seguir haciendo: mantener viva esta ilusión, seguir creciendo juntos y seguir disfrutando como una familia.
Así que disfrutemos de este día, volvamos a conectar, conozcámonos mejor y sigamos empujando todos en la misma dirección.

Gracias de corazón por formar parte de esta familia.
Y que siga creciendo nuestro gran equipo: ¡el Logos Basket Sedaví!